“Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.” (Romanos 5:8)
Aunque somos pecadores, Dios nos ama y envió a Su Hijo, Jesucristo, para pagar nuestra deuda.
• Vivió la vida que no podíamos vivir: perfecto, sin pecado, Dios hecho carne.
• Murió la muerte que merecíamos: en la cruz tomó nuestro pecado, nuestra muerte y nuestro infierno.
“Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.” (2 Corintios 5:21)
• Resucitó victorioso: venció la muerte y hoy vive para perdonar, guiar y dar vida eterna.