Conociendo a Dios
Descubra quién es Él, por qué le ama y cómo puede transformar su vida.
Aprende cómo tener seguridad del cielo y una relación personal con Jesucristo.
La Biblia dice que podemos estar 100% seguros de nuestro destino eterno:
“Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna…” (1 Juan 5:13)
Para tener esa seguridad, hay tres cosas que debes saber y una que debes hacer.
1. Reconoce que eres pecador
“No hay justo, ni aun uno.” (Romanos 3:10)
“Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios.” (Romanos 3:23)
El pecado significa “no alcanzar la marca perfecta de Dios.” Es cualquier cosa que pensamos, decimos o hacemos que quebranta Su ley. Y la Biblia dice que todos hemos pecado.
2. Entiende que el pecado tiene una consecuencia
“Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.” (Romanos 6:23)
“Todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.” (Apocalipsis 21:8)
Así como quebrantar una ley humana trae castigo, el pecado contra Dios trae una penalidad: la muerte. Eso significa separación eterna de Dios en un lugar real llamado infierno.
3. Cree que Jesucristo murió por ti y resucitó
“Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.” (Romanos 5:8)
Aunque somos pecadores, Dios nos ama y envió a Su Hijo, Jesucristo, para pagar nuestra deuda. • Vivió la vida que no podíamos vivir: perfecto, sin pecado, Dios hecho carne. • Murió la muerte que merecíamos: en la cruz tomó nuestro pecado, nuestra muerte y nuestro infierno.
“Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.” (2 Corintios 5:21) • Resucitó victorioso: venció la muerte y hoy vive para perdonar, guiar y dar vida eterna.
4. Recibe a Jesucristo como tu Señor y Salvador
“Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.” (Romanos 10:9)
“Porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.” (Romanos 10:13)
“Porque por gracia sois salvos por medio de la fe… no por obras, para que nadie se gloríe.” (Efesios 2:8–9)
La salvación no se gana; es un regalo de Dios. Pero cada persona debe responder en fe, invocando el nombre del Señor en oración.
Una oración de fe
Si deseas recibir a Cristo como tu Salvador, puedes orar así:
Padre Celestial: Sé que soy pecador(a) y que merezco la separación eterna de Ti. Pero creo que me amas y enviaste a Tu Hijo Jesús a morir en la cruz por mis pecados. Creo que resucitó. Hoy, lo mejor que sé, Te recibo como mi único y suficiente Salvador. Perdona mis pecados y dame vida eterna. Recibo a Jesús como mi Señor y Salvador. En el nombre de Cristo Jesús, amén.
¿Y ahora qué?
Si hoy recibiste a Cristo: • Dios promete que tienes vida eterna (1 Juan 5:13; Juan 10:27–30). • Empieza a crecer en tu fe: 1. Lee la Biblia cada día. 2. Ora y habla con Dios. 3. Asiste a una iglesia bíblica donde aprendas a seguir a Cristo. Nos encantaría saber de tu decisión y ayudarte a dar los primeros pasos en tu nueva vida en Cristo.